SAN FRANCISCO (CALIFORNIA)
Cuando se viaja a un sitio como este, uno se siente flotar caminando por sus calles. Es difícil explicar cómo es su olor, cómo es su luz, cómo son todas y cada una de las sensaciones que se experimentan en cada rincón de la ciudad, porque cuando estás en un sitio extraordinario es difícil explicarlo. De todas formas, sí es cierto que hay una sensación que se mezcla con todas las demás, y es sentirte un poco como si estuvieras en España.

Periferia de San Francisco vista desde el monte Twin Peaks.


Nucleo urbano de San Francisco visto desde el monte Twin Peaks.



Twin Peaks es uno de los varios montes famosos existentes en San Francisco.


Desde el interior del autobús, circulamos por la entrada principal a San Francisco.



Bonitos rascacielos en San Francisco.



Parte del embarcadero de San Francisco.



Parte del embarcadero anterior; estando aquí, parece como si estuviéramos en otra época.



Pasear por estos lugares es realmente único.
Se puede disfrutar comiendo en uno de los restaurantes que existen en el paseo de la Bahía de San Francisco, comprando a muy buen precio en sus tiendas y viendo cómo ciudadanos asiáticos cocinan a pie de calle del paseo de la Bahía, suculentos cangrejos, óstras y demás mariscos al vapor.


El famoso puente de San Francisco Golden Gate.



El puente Golden Gate. Dicen que cuando terminan de pintarlo hasta uno de sus extremos, tienen que empezar de nuevo desde el otro.



Oceano Pacífico, de frías aguas incluso en verano.



Vista desde una playa, el núcleo de la ciudad de San Francisco.
En el centro del núcleo se observa el enorme edifício en forma de púnta, llamado Pirámide Transamérica.

Otro puente de San Francisco distinto al Golden Gate.



Bahía de San Francisco, y al fondo la isla de Alcatraz.


Espectacular parque chino en la periferia de San Francisco.


Realmente, en este lugar, sientes que estás en China.



Se puede encontrar sorprendente vegetación en cualquier rincón de este Parque Chino de San Francisco.